La mirada de los especialistas

La siniestralidad vial en Argentina exige un cambio cultural

Martin Giesenow

Doctor en Economía

Presidente de la Fundación Aprender
www.fundacionaprender.org.ar

Las Naciones Unidas propusieron que en la década 2010/2020 la siniestralidad vial se redujera en un 50%. Algunos países lo lograron, pero no es el caso argentino. Después de un descenso de algo más del 30% entre 2010 y 2013, la siniestralidad volvió a aumentar gradualmente hasta casi llegar al nivel inicial en 2019. Este ascenso se cortó en el año 2020, pero lamentablemente, no lo hizo por eficacia de las medidas, sino por las restricciones en la circulación automotor consecuencia de la epidemia COVID y las cuarentenas dispuestas para combatirla. De hecho, en cuanto se relajan las restricciones, la siniestralidad vial vuelve a crecer.


Se hacen muchas campañas para promover acciones puntuales tendientes a mejorar la situación. Tanto desde el sector público como muchas ONGs se realizan comunicaciones de bien público promoviendo diversas medidas: alcohol cero al volante, sanciones a los excesos de velocidad, usar cinturón de seguridad, llevar a los niños en el asiento posterior o en sistemas de retención infantil, utilizar casco los motociclistas, etc. Esas normas son correctas, y cada vez que adoptamos estas prácticas ponemos nuestro granito de arena para colaborar. Pero lo cierto es que la siniestralidad vial no disminuye.


Sucede que el comportamiento de los argentinos en la vía pública es un reflejo de las acciones en todos los demás ámbitos. Dice la UNESCO, que es la organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura:


“La cultura debe ser considerada como el conjunto de los rasgos distintivos espirituales y materiales, intelectuales y afectivos que caracterizan a una sociedad o a un grupo social y que abarca, además de las artes y las letras, los modos de vida, las maneras de vivir juntos, los sistemas de valores, las tradiciones y las creencias" (las negritas corresponden al autor de estas líneas).


Argentina necesita generar un cambio cultural tanto en el campo de los valores como en las acciones concretas. Por el lado de los valores, los argentinos debemos comprender que cada vez que actuamos con desaprensión respecto de los demás, nos estamos exponiendo a recibir el mismo tratamiento. Y que ese actuar descoordinado redunda en un modo de vida habitualmente complejo y, por momentos, penoso.

Respecto del accionar práctico, es importante darnos cuenta de la necesidad de planificar cada actividad que vamos a realizar y luego medir los resultados en comparación con las metas prestablecidas. Aún en los momentos de mayor incertidumbre es necesario fijar un rumbo, poner metas cuantificables y luego evaluar los resultados, porque de los errores cometidos se puede aprender.


En el campo de la conducción de automotores, esto significa calcular cuánto vamos a tardar para llegar a una cita, por dónde vamos a ir, dónde vamos a doblar, porque eso  nos permitirá hacer maniobras graduales, señalizándolas con tiempo a quienes nos rodean y exponiéndonos en menor medida a tener siniestros.


Una actitud menos declamativa y más apuntada al accionar concreto, medible, y a la vez solidario, es el cambio cultural que nos permitirá vivir mejor.

Anuncios - Contenido 1

Contenido1-a
Contenido2-b

Todas las noticias de vialidad en el territorio argentino en un solo lugar.

---
 
© 2018 SeguridadVial.com.ar. Todos los derechos reservados.