Hace pocos días, la Dirección General de Transito aclaraba una de las dudas que más asaltan a los conductores fumadores. Sí, se puede fumar conduciendo, pero también alertaba: “es peligrosísimo”.
Y es que fumar conduciendo pone en riesgo no solo nuestra seguridad sino también la de aquellos que circulan a nuestro alrededor.

